Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura.
Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura.
Información sobre el Perro Majorero.
Recopilación de datos.
Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura.
EL CHIRRE Ó PERRO.
La "S.P.B.".
A.C.P.M.
Patrón racial.
Las apañadas.
Longevidad.
Morfología básica del Perro Majorero.
La cabeza.
Las orejas.
El Manto.
Las anillas.
Contenido.
Imagen
Villa Histórica de Betancuria (Fuerteventura).

Roberto Roldán Verdejo:

   
 
Desempeñó la carrera judicial en Fuerteventura hasta 1970, recibiendo además la distinción de hijo adoptivo de la isla por parte del Cabildo Insular.
Fue director general de Universidades e Investigación, es catedrático en Historia del Derecho y de las Instituciones y Licenciado en Derecho y Filosofía y Letras.
Es el autor de la investigación de los "Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura(1605-1798)", publicado en tres tomos.
   
 
En los "Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura" (1605-1798), vemos que dos siglos después de la conquista insular, los perros en manos de campesinos majoreros, eran muy abundantes, y los utilizaban para varias tareas o funciones, su número era tan grande, que parecía que los gobernadores y señorío de la isla, tenían obsesión por erradicarlos. No queremos entrar en interpretaciones sin sentido, pero por otro lado, las siguientes citas son tan abundantes(sobre todo en el primer volumen) como clarificadoras.



"Acuerdos del Cabildo de Fuerteventura".
     
   

(1605-1659) "Instituto de Estudios Canarios" -1970-
157 Legajo 1,f.214, 25 Agosto 1617. Villa de Betancuria.
[...].
Acordaron que Lucas Melián, con un escribano, vaya a la banda de Ayose y se informe de las personas que tienen perros de ganado y los mande ahorcar, por el daño que resulta a los vecinos y criadores. Y lo mismo acuda a la banda de Guise el Regidor Martín Fabricio y haga la misma diligencia.

Acordaron que todo vecino tuviere perro de presa suelto y sin cadena, lo pueda matar cualquier persona sin ser castigada.



166 Legajo 1,f228, 19 Febrero 1618. Villa de Betancuria.

[...].
Mandaron que los que tuvieren perros de presa no los traigan sueltos, sino los tengan a recaudo, de suerte que no dañen los ganados. Sus dueños nos los darán a esclavos, mozos de soldada, ni muchachos para que los lleven a apañadas.[...].


233 Legajo 2,f.27, 21 Octubre 1624. Villa de Betancuria.
[...].
Los ganados cabríos y ovejunos sufren grandes daños por los perros, por lo que acuerdan que todas las personas, en 8 días, maten los que pasaren de uno por vecino, para que sea custodia de su casa. Y esto se entiende respecto de los perros de caza y presa. Pasado el término sin haber cumplido lo acordado, se hará visita y al que se hallare no ha matado los perros, se le castigará.
[...].



254 Legajo 2,f 65, 21 Diciembre 1625. Villa de Betancuria.
[...].
Acordaron que todos los vecinos maten sus perros, pudiendo tener sólo uno y atado, de suerte que no haga daño, y haciéndolo será responsable el dueño sin más probanzas.



255 2,f.65, 12 Enero 1626. villa de Betancuria.
[...].
Mandado por el Cabildo que los vecinos no tengan más de un perro, y que éste será de caza y no de ganado, por los daños que hacen a los criadores, se manda ahora que quien tuviere perro de ganado lo mate dentro de tercero día, pena de 4 ducados y 20 días de prisión.


275 Legajo 1,f.110, 16 Agosto 1627. Villa de Betancuria.
[...].
Por entrar personas, con perros o sin ellos, en los términos donde hay ganado salvaje, resultan daños y robos, por lo que mandan que nadie lo haga ni bajo pretexto de que van a la mar u otra parte, ni tomen res ninguna ni para marcar o matar, aunque sea suya propia, si no fuere con acuerdo del veedor y dos criadores, pena 600 maravedíes y 10 días de cárcel.
[...].
Por el gran daño que al ganado hacen los perros y por no haberlos matado pese a los autos que se han dictado, mandaron que en término de 6 días lo hagan, pena de 4 ducados.


     
   
296 Legajo 2,f.161, 16 Agosto 1630. Villa de Betancuria.
[...].
Por los daños que causa, mandaron que ningún vecino tenga más de un perro de caza, con cadena; y todos los demás los maten, pena de 600 maravedíes y 10 días de prisión. Para tener perro de presa deberá manifestarlo a la justicia.

305 Legajo 2, f. 183, 22 Marzo 1632. Villa de Betancuria.
[...].
Por los daños que hacen en los ganados mansos y cerreros, mandan que todos los vecinos maten los perros de ganado, quedándose sólo cada uno con un perro o una perra de caza, y si fuere de presa, sea con licencia del Gobernador, so pena de 6 reales.


422 Legajo 3,f.150, Enero 1645. Villa de Betancuria.
Se ve escrito de Personero General, Sebastián de Betancor, pidiendo se maten los perros que hay en la isla por el gran daño que hacen, a lo que acuerdan que el domingo ventidós del presente, se publique que todos los vecinos moradores, estantes y habitantes, maten todos los perros que tuvieren, menos uno, que les quede para guarda de sus casa, teniéndole atado si es de presa o ganado, cumpliéndolo en plazo de ocho días, pena 600 maravedíes.
     
   
(1660-1728), Instituto de Estudios Canarios -1967-.

80 Legajo 4,f.174, 13 Agosto 1666. Villa de Betancuria.
Como hay queja de los criadores por los daños que hacen los perros en los ganados, sin haberse cumplido lo mandado por la Justicia y este Cabildo, acordaron que pasados ocho días de pregón de este acuerdo, los maten, pudiendo tener uno sólo cada vecino y atado con cadena, pena de 2 ducados.


185 Legajo 5,f 65, 14 Octubre 1682. Villa de Betancuria.
[...].
Aumentando el daño que los perros hacen al ganado, y hay casa en que si el padre tiene seis hijos cada uno quiere tener su perro, mandaron que cada vecino no tenga más de un perro, usando cadena y matando a los demás.
[...].
     
   
(1729-1798), Instituto de Estudios Canarios -1966-.

34 Legajo 2,a,f.95, 13 Marzo 1737. Villa de Betancuria.
[...].
Habiéndose embarcado varios forasteros de otras islas dejando en los puertos uno o dos perros cada uno, que causan daños en el ganado, se acuerda se ordene a los Comisionados los maten y se prohiba a quien no sea criador o labrador, tenga perro alguno.
[...].


80 Legajo 4-a,f.12, 30 Agosto 1744. Villa de Betancuria.
[...].
Mandó que solo el que sea labrador o criador podrá tener perro, que de día estará atado y por la noche suelto, teniendo sólo uno cada uno, y que no los lleven consigo a los términos o donde hubiere ganado, salvo en las apañadas, siendo multados los contraventores con dos reales.
[...].